miércoles, 26 de agosto de 2015

en el reino de las pupusas

En la epoca de los reyes se decía que estos gobernaban por la gracia y voluntad de dios, pero bueno al parecer hace ya buen tiempo que respecto de dios, su voluntad dejo de importarle a la humanidad, y actualmente la gracia que pueda gozar cualquier monarquía actual solo esta representado por los escandalos en los cuales se ven estas involucradas de cuando en cuando.
Afortunadamente hace poco confirmamos que no todos los reinados son obsoletos y motivo de verguenza para sus subditos, y pues al parecer la voluntad de algunos dioses, (quiza uno solo no tenia suficiente influencia), ha hecho que aun exista un reino aqui en Costa Rica, y más que una voluntad divina y celestial, diriámos que la causa de la existencia de este reinado es
la voluntad gastronomica y también financiera de sus súbditos.
"La reina de las pupusas", un kioskito de "comida rápida" con ventana a la calle y atendido por venerables señoras de cofia y delantal (que alguna vez fueron de color blanco), es quien establecio su reinado hace mucho en la cuadra de la Avenida 1 que esta frente al edificio del BAC que esta detrás del Mac (Donald´s) de la Plaza, de la Cultura (el antiguo Edifico Omni). Para aquell@s que quieren una referencia mas "formal" sería sobre la Avenida 1 a mitad de la cuadra entre las Calles 5 y 3 del centro de San José, pero es posible que eso no le de a nadie ninguna idea de su ubicación.......
Frecuentada mucho por este gato comensal allá por la mitad de la primera década de este siglo, (aquellas buenas épocas de irresponsabilidad, libertad y carencia económica), "La reina de las pupusas" fue punto referencial y único a la hora de tomar el inafaltable café de la tarde, especialmente si esa tarde nos las pasabamos perdiendo el tiempo, perdón, mejor dicho tertuliando en "Mora Books" (otro importante y vital punto de referencia josefino), en aquellos años ubicado en su dirección original dentro del CC El Omni practicamemte frente a "La reina"
Era solo cosa de 10 minutos máximo de cruzar la calle y pedir a las amables y diligentes doñitas el “cafecito para llevar”  y el enyucado o empanada o pupusa que tuvieran ya preparado para no perder el tiempo, total, lo que sea que uno se llevara estaria bueno, para luego rfetornar a Mora Books a seguir perdiendo el tiempo en forma “intelectual”, o al menos esa era la excusa.
La hora del café era el momento pérfecto para llegar y pedir "un café de la reina", increible sabor y textura que jamas he podido encontrar en otro lado. La preparación no ha cambiado en absoluto desde aquellos años hasta hoy, la cosa es muy simple, cero percoladores o cafeteras costosas o filtros complicados. Una abollada pavita de humeante agua hirviendo que se vierte sobre un modesto soporte donde descansa un pañito que hace de filtro, (que a pesar de tener un sospechoso color obscuro, religiosamente se enjuaga para cada uso, ¡eso si ojo!), una o dos generosas cucharada de café en el pañito y unos segundos durante los cuales la señora a cargo hace uno o dos diestros movimientos mágicos y voila! el cafe mas delicioso que un mortal pueda disfrutar. Y si a ese café se le acompaña con una buena empanada de frijol con papa o de chorizo o de queso o de lo que sea que tengan preparado, la experiencia deliciosa del paladar roza lo profano. Y es que el pecado no tiene limites, empanadas de 4 o 5 tipos, enyucados, tortillas y por supuesto la razon del nombre, pupusas.
La pupusa, deliciosa masa acompañada de su riquisimo relleno, arreglada o des-arreglada (osea la pupusa sola), completan el circulo de la trasgresion culinaria. Debido a que semejante cantidad de harina e ingredientes doradamente fritos en una mar de aceite hacen de esta "comida rápida",  una bomba alimenticia quiza poco recomendable para los mortales de esta época donde lo Light y lo natural se impone,
-pero que diablos, "el café y una buena caminata eliminará cualquier exceso"-era lo que  siempre me decia a mi mismo en ese entonces , (y aun lo sigo pensando....) "ademas tanta gente fuma y no le pasa nada....", la verdad no se que tenia que ver una cosa con la otra, pero hace casi diez años atrás, ese pensamiento me liberaba de la culpa tras la orgia gastronómica. Alguna vez pasamos por un apropiado desayuno y la exquisita sensacion fue la misma, ahi confirmamos que "la reina" era buena a cualquier hora,
Ademas, una razón mas que importante que practicamente lo obligaba a uno a ser fiel subdito de tal reina eran sus precios, perfectamente adecuados a un presupesto tan exiguo como el mio, en aquellas epocas 500 colones bastaban y sobraban para quedar mas que satisfecho el resto de la tarde y parte de la noche...
A La reina, durante varios años empezamos a frecuentarla menos por falta de tiempo, (o sea trabajo), ya que no pasabamos tanto como antes por la zona, pero luego si dejamos de frecuentarla del todo cuando Mora Books se mudo de su icónica ubicación en el viejo edificio Omni y se reubicó a 3 cuadras de alli. Y así mis escasas visitas al viejo "used bookstore" en su nueva ubicacion me alejaron del todo de la realeza........,
Hasta hace poco menos de un par de años que nos empezamos a acercar de nuevo a los territorios reales y un sabado de hace un tiempo, en un arranque de nostalgia regresamos del todo, en una visita a San Jose sin un completo desayuno y ya en la la hora del almuerzo.
Esta vez sin el apuro de antes saludamos a una de las venerables señoras que lleva años en el mismo lugar pacientemente haciendo honores a sus comensales, quien sin inmutarse mucho y como quien solo no me habria visto una semana, me dijo:
- hacia un rato que no venia ¿no?..... mmmmm, 
-si señora es cierto... (un rato de como 2 años, pense para mi),  
Me anime a pedirle un café negro y tomarlo en el lugar, nunca lo habia hecho que recuerde, y me pedi un enyucado....... solo oler el humeante café chorreado hizo que mis papilas tuvieran
varios orgasmos simultaneos y mis recuerdos casi me hicieran llorar de emoción, como cuando uno repentinamente se encuentra con un querido amigo a quien no ve en años... igualito...
Señoras y señores, puedo decirles que el nirvana es un poroto comparado con el paraiso que fue sentir otra vez esa deliciosa, casi lujuriosa, mezcla de café chorreado y enyucado de la reina, obviamente me pedi otro enyucado, con su respectivo ”café negro para llevar”.....
¡Dios salve a la reina!, y mantenga vivas por mucho a las doñitas que atienden, ¡benditas sean ellas!
24 de Agosto, 2015
Nota: la versión original del texto fue escrito en Noviembre del 2010

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